Selva, escultura y un sarcófago histórico
Palenque está en plena selva chiapaneca, a 90 metros sobre el nivel del río Usumacinta. Es uno de los pocos sitios mayas con escultura figurativa refinada — y donde se descubrió la tumba intacta de un rey maya por primera vez.
En 1949, el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier notó una losa con tapones en el Templo de las Inscripciones. Cuatro años de excavar después, encontró una escalera oculta que descendía 25 metros hasta una cámara funeraria con el sarcófago de K'inich Janaab Pakal, gobernante muerto en el año 683 d.C.
La tapa del sarcófago — 3.6 toneladas, una sola pieza de caliza — está cubierta de glifos y un Pakal saliendo de las fauces del Inframundo hacia el Árbol del Mundo. Algunos lo interpretaron como un astronauta (Erich von Däniken). La iconografía real es astronómica-cosmogónica.
El Palacio (con su torre única en el mundo maya), el Templo del Sol, el Templo de la Cruz Foliada. Y la cascada Misol-Há está a solo 20 km — combina ambos en un solo día.